Sala Historia de la Artillería
Helicoptero BO105
Restos Arqueológicos
En la exposición temporal del Museo del Ejército “Blancos, Pardos y Morenos…, una acuarela llamó mi atención, un desembarco de tropas españolas “realistas” en la isla Margarita en 1815 bajo el mando del teniente general Pablo Morillo, para reducir el último bastión de los “patriotas” venezolanos refugiados allí empujados por los llaneros de Tomás Boves.
Soplaban vientos revolucionarios en 1808, la invasión de la península ibérica por los franceses, tiempos turbulentos, juntas de defensa locales, Junta Central, Regencia del Reino..., ante esta situación, la oligarquía criolla se inclina primero por la autonomía y en julio de 1811 por su “Acta de Independencia”. El capitán de fragata Domingo Monteverde parte de Puerto Rico a Venezuela para restablecer la situación y en marzo de 1812 desembarca en Coro.
En Calabozo, una tierra marginal, en la cuenca norte del Orinoco, conocida como Los Llanos, Boves, un asturiano nacido en Oviedo (1782), piloto mercante, obligado a vivir en estos lares por un delito de contrabando, se ganaba la vida de pulpero, vendiendo comestibles en los pueblos de la región y posteriormente al negocio caballar. Como buen navegante conocía como la palma de su mano la tierra de acogida y a sus gentes, pues era ya uno de ellos, un llanero. Por ser peninsular es arrestado en San Carlos y puesto en libertad por la mediación de un conocido. Regresa a Calabozo donde informa del avance de Morillo a sus vecinos; apresado por ello, es condenado a muerte y conmutada para servir como soldado “patriota” de Aragua al mando del general Miranda. La llegada a Calabozo de los “realistas” le libera, y permite a Boves unirse a ellos y demostrar su valor y capacidad de mando. Pronto es nombrado oficial de Urbanos y al mando de una patrulla apresa a dos importantes “patriotas”, Andrés Navarte y Domingo Alzuru.
En enero1813 el general “patriota” Antonio Nicolás Briceño, declara la guerra a muerte a los españoles, y en junio Bolívar firma el “Decreto a Muerte”, acciones que no eran conocidas en esas latitudes y que desataron una violencia extrema entre ambos bandos.
Boves es nombrado comandante general de Calabozo y participa en la Campaña de Oriente bajo las órdenes de Monteverde y del mariscal Cajigal. En agosto Cajigal le ordena actuar de forma autónoma y Boves organiza sus fuerzas con los llaneros a caballo.
Líder indiscutible en Los Llanos, levanta a blancos, pardos y morenos, y también indios, a tomar las armas para defender a su rey. Nacidos o criados en libertad, en las inmensas llanuras del sur del oriente, vivían del pequeño comercio, de la ganadería y de la cría caballar. Endurecidos e indomables por una vida austera, no darían su brazo a torcer a las nuevas y lejanas ideas.
Desde agosto de 1813 al 5 de diciembre de 1814, en que muere en el combate de Urica, Boves arrebatará a Bolívar las localidades de Calabozo, San Marcos, San Juan de los Morros, La Puerta, Caracas, Valencia y Cumaná, entre otras.
Blancos, pardos y morenos, y también indios eran los soldados de Tomás Boves, los que enterraron su cuerpo bajo el campanario de la iglesia de Urica.
ARX TOLETUM