

Bajo una vidriera policromada con motivos florales y escudo del Real Cuerpo de Artillería se levanta una suntuosa y elegantísima escalera de mármol blanco y rosado con balaustres, presidida por un retrato al óleo de S.M. el Rey D. Juan Carlos I y ornada con los bustos de Daoiz y Velarde, capitanes de Artillería héroes de la Guerra de la Independencia, que el 2 de Mayo de 1808 perecieron en el madrileño Parque de Monteleón luchando contra el invasor francés.

Bajo ellos se encuentran dos jarrones chinos o tibores del año 1817, que muestran escenas guerreras y cortesanas y proceden de la cerámica de Otokoyama, provincia de Kii. En la meseta de la escalera dos bargueños guardaespuelas, de los utilizados a finales del siglo XIX por las unidades de Caballería y Artillería a caballo, evidencian el alto nivel de calidad en el trabajo de talla y la estética de su época. Los bustos de hierro de los Generales Azpiroz, reorganizador de la Artillería española en 1843, y Narváez,el espadón de Loja, prestigioso militar y político fruto de su tiempo y personaje fundamental durante el reinado de Isabel II, acompañan al de S.M. D. Francisco de Asís de Borbón, rey consorte de Isabel II entre 1846 y 1870, busto preciosista que fue premiado en la Exposición de Londres de 1851 por su perfección estética.

Cuadros con distintos santos patronos de las Armas y Cuerpos de nuestro ejército, panoplias con armas blancas y de fuego del siglo XIX, dos grandes podaderas filipinas y las antiguas monturas de parada del Capitán General de Galicia y de su Jefe de Estado Mayor, completan esta zona y dan paso a la Sala de Armas.
