
El Museo nos recibe con un amplio vestíbulo que alberga, entre otras, una pieza única y representativa de la técnica del siglo XVIII, la impresionante maquinaria del Reloj del Palacio de Capitanía General de La Coruña; construida exprofeso en 1751 por Baltasar Barreiro de Andrade, estuvo funcionando de forma ininterrumpida desde 1752 hasta 1981, conserva todas las piezas originales y sus dos campanas aún resuenan en su primitiva ubicación en el frontispicio del aludido palacio.


Le rodean escudos e historiales de unidades ya desaparecidas, así como dos cañones de montaña Krupp que fueron utilizados a partir de 1896 por nuestro ejército en los difíciles combates en la manigua durante la Guerra de Cuba. Distintos tipos de cohetes de campaña, proyectiles, morteros, obuses, y diversos motivos castrenses dan paso a la monumental escalera por la que se accede a la planta alta del Museo.
