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Tuesday, June 10, 2025

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Desafio de las Fuerzas Armadas 2025

Cañonazo de salida.

Cañonazo de salida.

Un desnivel acumulado que se hizo duro.

Un desnivel acumulado que se hizo duro.

La alegría de completar el Desafío Fas.

La alegría de completar el Desafío Fas.

 El pasado 17 de mayo tuvo lugar en Palma de Mallorca la séptima edición del Desafío FAS,(Fuerzas Armadas) una carrera cívico-militar organizada por la Comandancia General de Baleares (COMGEBAL) en colaboración con la Federación de Atletismo de las Islas Baleares.

El evento, que ha ido consolidándose año tras año, reunió en esta ocasión a unos 500 participantes entre corredores civiles, militares y miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, en un ambiente de compañerismo, esfuerzo y solidaridad. La prueba ofreció dos modalidades: una ruta de 17 kilo metros, denominada “Hondero Balear”, y otra más exigente de 30 kilómetros, bajo el nombre de “Grifón”. Ambas salieron desde el Acuartelamiento Jaime II y recorrieron parajes emblemáticos de la isla como el bosque de Bellver, el mirador de Na Burguesa, Sant Agustí y Porto Pí , para culminar en el histórico castillo de San Carlos.

Con una mezcla de asfalto y senderos, y un desnivel acumulado de casi 850 metros en la versión corta, el recorrido fue considerado de dificultad baja, aunque exigente en su desarrollo por su perfil técnico y ritmo competitivo. En la distancia corta se impusieron Toni Ques en la categoría masculina y Nazarena Fleitas en la femenina. Por su parte, Miquel Capo y Noemí Gómez se proclamaron campeones absolutos en la modalidad de 30 kilómetros, destacando entre un nivel de participación notable.

La carrera también conto con categorías específicas para personal militar y de la Guardia Civil, lo que reforzó su carácter integrador y cívico. Además del componente deportivo, el DESAFIO FAS mantuvo un fuerte enfoque solidario. La organización promovió la recogida de alimentos no perecederos (principalmente leche y arroz) destinados a Cáritas Castrense, y por cada corredor inscrito se realizo una donación simbólica de un euro para esta causa.

Los servicios al corredor fueron amplios y bien organizados, con cuatro puntos de avituallamiento distribuidos en la ruta, asistencia sanitaria proporcionada por personal militar y tiempos de corte que garantizaron la seguridad y el buen desarrollo del evento.

En resumen, esta edición del Desafío FAS no solo volvió a cumplir con creces las expectativas deportivas, sino que se reafirmo como una cita especial que aúna esfuerzo físico, espíritu de superación, respeto por el entorno y valores solidarios. Una verdadera fiesta del deporte en la que civiles y militares compartieron más que una meta.