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Mensaje institucional del GE JEME con motivo del 47º aniversario de la creación de la Academia General Básica de Suboficiales.

Mis queridos Suboficiales

Como ya es habitual cada año, en estas fechas conmemoramos el aniversario de la creación de nuestra Academia General Básica de Suboficiales. Y es esta una buena ocasión para detenernos un instante y dedicar una breve reflexión a esta efeméride.

Recordamos ahora la firma y posterior publicación de la Orden por la que se establecía dónde, a partir de ese momento, se impartiría el curso común de vuestra formación. Apenas dos meses antes, se había organizado la Escala Básica de Suboficiales.

En aquel 1974, la creación de la “Básica”, Academia y Escala, supuso un necesario e importante salto cualitativo en la preparación de los Suboficiales. Han pasado ya cuarenta y siete años desde que se pusiera en marcha y, desde entonces la “Básica” - Escala y Academia, cuerpo y alma - continúa en constante adaptación para seguir dando una adecuada respuesta a las necesidades que la rápida evolución de las Fuerzas Armadas requiere.

Hasta la fecha, cuarenta y cinco promociones habéis recibido ya vuestro Real Despacho de Sargento. Pronto, otra más egresará y se sumará a los veintiocho mil hombres y mujeres que ya tenéis para siempre grabadas en vuestra memoria las vicisitudes de aquellos años académicos.

Pero esta conmemoración no debe circunscribirse sólo a tiempos pasados. Debéis valorar también vuestro presente. En una época tan difícil como la que estamos viviendo, en la que dentro de una situación económica desfavorable sufrimos el duro azote de una grave pandemia, nuestro Ejército mantiene su operatividad.

Continuamos con nuestra preparación, nuestros contingentes desplegados en el exterior siguen desempeñando, junto a nuestros aliados, un papel fundamental en la defensa de los intereses comunes y sobre todo, estamos volcados en el apoyo y servicio a nuestros compatriotas cuando más nos necesitan. Y todo ello lo llevamos a cabo magníficamente, dando muestra de los valores que atesoran nuestros hombres y mujeres.

En este complicado y exigente escenario, nada sería posible sin vosotros: los Suboficiales. Columna vertebral, eslabón fundamental, engranaje central…, conceptos que habitualmente se emplean en referencia a vosotros y que os pudieran sonar a frase hecha pero que, en situaciones como las actuales, cobran su auténtico significado y os definen perfectamente.

Y por supuesto, futuro. El mañana esperanzador, exigente y ambicioso, que trae grandes retos para nuestro Ejército: Fuerza 35. Objetivo que requiere de vuestro impulso, esfuerzo e implicación desde hoy y cada día. Porque las innovaciones que trae consigo el proyecto en diversos campos, deben ir acompañadas por vuestra constante preparación y adaptación pero, muy especialmente, de vuestra iniciativa, compromiso y valores. Es decir, de vuestro liderazgo que basado en el ejemplo, será esencial para garantizar la eficacia de nuestras Unidades, impulsando la preparación y motivación de los hombres y mujeres que forman nuestro Ejército.

Y por todo ello, merecéis volver a encontrar el momento para rememorar vivencias, recordar a los que ya no están entre nosotros, leer el Decálogo, entonar el Himno y brindar con vuestro lema por el pasado, presente y futuro de la Academia, que es el de los Suboficiales, el de nuestro Ejército y el de España.

Mis queridos Suboficiales, recibid mi sincero reconocimiento y felicitación.

 

A España servir hasta morir