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Grupo de "Regulares de Melilla" nº 52

Escudo Luna Amarilla GRM 52

News

Friday, October 10, 2025

Number: 34

La "fuerza" que impulsa en el Ex. Alhucemas II/25

El diagnóstico vehicular

El diagnóstico vehicular

Reparación y sustitución de piezas esenciales

Reparación y sustitución de piezas esenciales

La columna vertebral técnica del GREG 52

La columna vertebral técnica del GREG 52

Entre herramientas, planos eléctricos y el refugio lleno de motores, se libra otra batalla silenciosa; es la que sostiene el movimiento, la eficacia y la seguridad de cada vehículo que pisa el terreno. En el 2º Escalón de Mantenimiento del Tabor “Alhucemas” I/52 del Grupo de “Regulares de Melilla” n.º 52, la precisión técnica se combina con la entrega humana en una labor tan discreta como decisiva: mantener operativa la maquinaria que hace posible la maniobra.

Durante el Ex. Alhucemas II/25, estos especialistas han demostrado que la verdadera fuerza del combate no solo se mide en disparos, también en el trabajo constante de quienes dan el diagnostico vehicular, reparan y devuelven a la vida cada vehículo. Entre ellos reina el permanecer, para estar “al pie del cañón” y una voluntariedad ejemplar para cuidarse entre ellos.

Su jornada comienza con el diagnóstico vehicular, continúa con la reparación y sustitución de piezas esenciales y, cuando la situación lo exige, con la fabricación improvisada de repuestos inexistentes. Son capaces de interpretar esquemas eléctricos y adaptar recursos con ingenio ante cualquier contratiempo.

Nada se detiene si ellos están presentes. El 2º Escalón es la columna vertebral técnica del Tabor “Alhucemas” I/25, el punto donde la pericia y la disciplina aseguran que cada blindado, cada camión o ambulancia puedan seguir adelante. Su trabajo es meticuloso, paciente y, sobre todo, vital: sin mantenimiento no hay avance, sin avance no hay misión posible.

En medio del polvo, el aceite y el ruido de los motores, late el espíritu de quienes viven su oficio con pasión. No buscan reconocimiento, pero cada vehículo que vuelve a rodar es una victoria silenciosa. Porque detrás de cada movimiento en el Centro de Adiestramiento de Chinchilla (CENAD CH.), hay un mecánico regular que, con sus manos, sostiene el avance de todos.