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Ejército de tierra
Ministerio de Defensa
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Ejército de Tierra

Texto no traducido

miércoles 24 de febrero de 2021

Número: 101

C-130 Hércules

Adiós a casi cinco décadas de servicio

El 29 de diciembre de 2020 se ha convertido en uno de esos días que quedará guardado para el recuerdo, ya que fue entonces cuando el T-10 (o lo que es lo mismo, la aeronave Lockheed C-130H Hércules) prestó su último servicio para el Ejército de Tierra.

 

Personal del último vuelo del Hércules

Si bien es un avión de transporte del Ejército del Aire, su relación con Tierra es muy estrecha y, por ello, la Brigada (BRI) “Almogávares” VI de Paracaidistas quiso dedicar ese día a hacer su propia despedida. Así, el jefe de la BRI VI, los jefes de unidades de la Brigada y una representación de la unidad realizaban en la base aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid) el que sería el último embarque en este icónico avión —si bien el lanzamiento paracaidista no pudo materializarse debido a las condiciones meteorológicas—. Un vuelo que viene a poner punto final a más de 45 años formando parte de la historia de nuestras Fuerzas Armadas.

 

El Hércules ha participado en

misiones como las de Kosovo,

Líbano, Irak o Mali

 

La primera unidad del Hércules comprada por España entró en servicio en 1973 y, unos meses después, en mayo de 1974, ya se realizaba el primer lanzamiento paracaidista por parte del Ejército. Poco después, se hizo con vehículos, concretamente durante el ejercicio “Creta” II/77, donde se lanzaron vehículos Viasa CJ3 1/4 —más conocidos como Jeep Willy Viasa—. Ahora, estas aeronaves han sido sustituidas por los A400M y «solo el tiempo dirá si estos se convertirán en tan icónicos como el Hércules», comenta el capitán Mayorgas, jefe de la Compañía de Lanzamiento de la BRI VI. Una aeronave que incluso Su Majestad el Rey Juan Carlos I pilotó en una ocasión.

En España, los Hércules han sido utilizados en su versión de transporte táctico, y no de ataque, y han participado en numerosas

misiones. Entre ellas, se pueden destacar las realizadas en el Kurdistán iraquí (1991), Bosnia-Herzegovina (desde 1992 hasta el repliegue definitivo de las tropas españolas), Kosovo, Mozambique, Líbano, Afganistán, Irak y Mali. También han participado en misiones de ayuda humanitaria, como las realizadas con motivo del huracán Mitch o el terremoto de Haití.

 

Viñeta paracaidista

Lanzamientos paracaidistas de personal y cargas, misiones de repostaje en vuelo o misiones de apoyo logístico son algunas de las acciones en las que los Hércules han participado en estas décadas. Un avión que para la BRI VI «supuso un gran salto cualitativo
por su capacidad de lanzamiento de personal y carga, ya que hasta la fecha no había aeronaves en España que permitieran lanzamientos mixtos. Como ejemplo ilustrativo, sirve el lanzamiento del obús Otto Melara 195/14 o su sustituto, el Light Gun 105/37, con los sirvientes paracaidistas detrás de la pieza, en un lanzamiento de apertura automática», puntualiza el capitán Mayorgas. Pero no es el único, ya que se han llegado a lanzar todo tipo de materiales: vehículos ligeros como la mula mecánica Falcata, puestos de mando, balsas Zodiac, minimáquinas, etc.

Seguramente, son cientos de miles los pasajeros que esta aeronave ha transportado a lo largo de sus casi cinco décadas de un servicio a España que ahora acaba. De igual manera, lo habrá hecho —y lo sigue haciendo— en otros países, ya que prácticamente todos los ejércitos de la OTAN han contado con esta aeronave en sus diferentes versiones.

 

 

 

 

Desembarco paracaidista

 De hecho, el Hércules sigue fabricándose: «En la actualidad va por la versión C-130J, ligeramente más grande, con mejores motores e instrumental digital, así como con mayor capacidad de carga y alcance, en servicio en la Fuerza Aérea de los Estados Unidos y algún otro país aliado, como
Francia o Reino Unido», afirma el capitán Mayorgas.

 

Ahora, los Hércules quedarán solo en el recuerdo de todos aquellos que alguna vez volaron en ellos, a excepción de uno, que ha sido enviado al Museo del Ejército del Aire, en Cuatro Vientos (Madrid), como testigo y recuerdo de una aeronave excepcional.

 

Desembarco paracaidista

 

 

Este avión permitio por

primera vez en España

realizar lanzamientos mixtos