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MÚSICA MILITAR E HISTORIA PARA CELEBRAR “LA NOCHE EN BLANCO” EN EL CUARTEL GENERAL.

miércoles 23 de septiembre de 2009

Número: 631

Beatriz Gonzalo/Madrid

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El toque de trompetas que sirve de introducción a la "Fanfarria heráldica" llenó de sonidos guerreros "La Noche en Blanco" madrileña, el 19 de septiembre, para recibir al público que se acercó en tan especial jornada hasta el Palacio de Buenavista, sede del Cuartel General del Ejército.

Para la ocasión, el palacio había iluminado su fachada y abierto y engalanado sus balcones con el escudo nacional y los escudos de las armas de Artillería, Infantería, Caballería e Ingenieros.

El mismo recurso utilizado por Verdi en la ópera "Aída" para advertir al público de que algo importante iba a suceder en el escenario sirvió para llamar la atención de los visitantes, que se concentraron por decenas ante la fachada del imponente edificio, y dar comienzo al programa de actividades.

En el balcón central aparecieron las figuras de los dos guías de palacio flanqueados por una pareja de músicos militares. Éstos tocaron sus trompetas rectas del siglo XIV y XV de característico sonido, mientras por el arco principal hacía su entrada la Música del Regimiento de Infantería "Inmemorial del Rey" nº 1, que interpretó como respuesta otra fanfarria, la que se utiliza como toque de entrada del relevo de palacio.

Un repaso histórico amenizado con música

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De esta forma comenzó la primera narración de la historia del Altillo de Buenavista, desde su pasado como propiedad del cardenal arzobispo de Toledo, Gaspar de Quiroga, hasta su papel como sede real, palacio de la Casa de Alba, museo de Artillería y Ministerio de la Guerra.

En el repaso histórico también se hizo mención a moradores ilustres como el general Prim, quien después de sufrir un atentado regresando del Congreso de los Diputados, terminó falleciendo en su despacho a causa de unas heridas que en la actualidad no hubiesen tenido ninguna gravedad pero que en el siglo XIX le provocaron la muerte por septicemia.

La charla estuvo amenizada por algunas de las marchas militares más representativas, como "La orgía dorada" (más conocida como "Soldadito español") o "Las corsarias" (apodada popularmente "La banderita").

Se realizaron tres pases siguiendo esta misma estructura, desde las 9 hasta las 10:30 de la noche, pero el cuarto que estaba previsto se sustituyó por una actuación de la Música, que se convirtió en protagonista de la noche cerrando la programación con la interpretación, por aclamación popular, del himno de Infantería y música popular típica de Madrid.