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lunes 23 de enero de 2023

Número: 01

`Una buena logística no asegura la victoria, pero una mala logística asegura la derrota´ Dwight D. Eisenhower

Logística: Arte sin gloria.

Vista general del salón de actos de la AGM

Vista general del salón de actos de la AGM

Un momento de la intervención

Un momento de la intervención

Entrada del ponente en el salón de actos

Entrada del ponente en el salón de actos

El teniente coronel en la reserva del Cuerpo General del Ejército de Tierra, Víctor Javier Sánchez Tarradellas, ha impartido una conferencia en la Cátedra Cervantes de la AGM sobre la logística desde un punto de vista histórico, centrada en la II Guerra Mundial y, fundamentalmente, en el desembarco de Normandía.

Su intervención ha comenzado citando al general Eisenhower, que durante la II Guerra Mundial afirmaba que “una buena logística no garantiza la victoria, pero una mala logística garantiza la derrota”.

“La logística tiene que suministrar todos los medios que una unidad militar necesita para cumplir sus misiones y alcanzar sus objetivos. Si falla, todo va a fallar. Un carro de combate sin combustible es un montón de chatarra y un fusil sin munición, un trasto inútil”, ha asegurado el ponente. En este sentido, ha concluido, “la logística proporciona los medios, pero luego tienen que venir los de operaciones y hacer un buen uso de esos medios”.

Sobre las exigencias logísticas durante la II Guerra Mundial, el teniente coronel Víctor Javier Sánchez Tarradellas ha asegurado que “fueron mayores que en ningún otro momento de la historia de los conflictos. Fue una guerra de materiales en la que todos los ejércitos se dotaron de multitud de aviones, carros de combate, barcos, camiones... con una industria muy potente detrás”.

También se ha referido a la revolución que se produjo del transporte, “porque la logística por tierra, hasta entonces, se basaba en el ferrocarril, ya que los frentes eran muy estáticos. Sin embargo, durante este conflicto mundial hubo mucha movilidad con unidades que avanzaban 60 kilómetros al día y no había red ferroviaria que pudiese seguir ese ritmo”. El transporte se revolucionó, sobre todo, con el empleo de camiones.

El ponente por último ha destacado el a veces escaso reconocimiento que suele tener la logística, “de la que normalmente solo se habla cuando falla; un arte, pero sin gloria”.

En este sentido, quiso cerrar su intervención a los cadetes transmitiéndoles que la logística “es cosa de todos, no solo del cuerpo de Especialistas o de los militares que se han formado en este ámbito. Cuando mandéis vuestras unidades os tendréis que preocupar de los aspectos tácticos, pero como no os ocupéis de la logística, tendréis un problema”.