La Mehal-la Xeriffiana

  

 Banderín de la 6 Mía de Infantería de la Mehal-la Jalifiana de Melilla número 2 (1923-1956)
Banderín de la 6 Mía de Infantería de la Mehal-la Jalifiana de Melilla número 2 (1923-1956). / FOTO: MUSEO DEL EJÉRCITO

En el Museo del Ejército, el visitante encontrara fondos de gran valor simbólico, ese es el caso de la Mehal-la Xeriffiana.

El protectorado español en Marruecos ancla sus raíces en la Conferencia Internacional de Algeciras (1906), donde se reunieron las principales potencias europeas, para dirimir el control sobre Marruecos. En ella Francia y España recibieron el beneplácito para ejercer el protectorado en dicho país. En el cual, a través de la “Entente” firmada en 1912, por ambos países, se dispuso la creación de un protectorado francés y otro español. Así, Francia ocupó la zona sur, caracterizada por sus fértiles llanuras y pacíficos habitantes. Por el contrario, España tomó posesión del norte, personalizado por la pobreza, orografía montañosa y por estar habitado por tribus tradicionalmente indómitas, muy celosas de su libertad.

 

Estos prolegómenos, más el rechazo de la sociedad española a mandar soldados de reemplazo a combatir en Marruecos, fueron decisivos para reclutar tropas nativas habituadas al clima marroquí, conocedoras de la lengua y el terreno, así como del modo de pelear de aquellas gentes.

 

Empero, el empleo de tropas sarracenas por los españoles, se data en las crónicas medievales, durante la Reconquista.

 

Asimismo, con la ocupación de Orán (Argelia), en 1509, España se convirtió en la primera nación europea en organizar fuerzas indígenas como tropas auxiliares de sus fuerzas armadas. En este contexto se reclutaron musulmanes con los que se organizó la Compañía de Moros Mogataces la cual, tras el abandono de la plaza en 1791, fue evacuada a Ceuta, donde prestó su servicio a España hasta 1815, fecha en que dicha   unidad fue disuelta.

 

En 1892, en el Protectorado español se creó la Milicia de Voluntarios de Ceuta, los cuales serán conocidos como: tiradores del Rif, moros de paz o moros del Rey. El magnífico resultado que estas unidades dieron en la campaña 1908 – 1909 propició su inclusión en 1914 en los Regulares de Ceuta.

Con estos mimbres, España inició la organización de las fuerzas indígenas, encuadradas por marroquíes, con mandos peninsulares, las cuales actuarían en vanguardia como punta de lanza del Ejército en las campañas africanas.

En este contexto, en 1909 se organizan las mías (compañías) de policía indígena. En 1911 las Fuerzas Regulares Indígenas y en 1913 se constituye la Mehal-la Xeriffiana con base en Tetuán.

El término Mehal-la lo podemos traducir como ejército y al ser calificada como Xeriffiana, su transcripción más aproximada es, ejército del jefe de los creyentes, pues Xerif tiene dicho significado.

La Mehal-la tendría una doble dependencia, por un lado, del alto comisario de España en Marruecos, y por otro del Maghzen (gobierno del Jalifa) por mediación del gran Visir (primer ministro).

Esta unidad se constituyó con tropas de Infantería y Caballería. Su primer jefe fue el teniente coronel de Caballería Don Miguel Cabanellas Ferrer.

Con carácter genérico, las misiones de estas tropas fueron: dar la guardia al Jalifa, formar en todas las solemnidades del Maghzen y prestar servicios de policía y militares en el protectorado español.

En el mes de diciembre de 1913, la Mehal-la tuvo su bautismo de fuego, el cual superó a satisfacción del mando.

Una vez probada su eficacia en combate, la Mehal-la se organizó para ganar efectividad en dos tabores de Infantería (batallones) y uno de Caballería (grupo).

En 1923, se organizaron otras cuatro Mehal-las con base en: Melilla, Larache, Xauen y Tafersit, pasando a denominarse jalifianas por su dependencia del jalifa. Estas unidades participaron en la Guerra Civil española

En 1956, con la independencia de Marruecos, las Mehal-la se integraron en el Ejército Real marroquí.

 

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