LA BOINA VERDE

  

 LA BOINA VERDE
LA BOINA VERDE
Para los soldados españoles de las Unidades de Operaciones Especiales existe un día muy significativo en sus vidas, aparte del juramento a la Bandera, que es el más importante. Es el día que reciben la Boina Verde, dado que para ellos, ésta es algo más que un símbolo, y eso lo saben muy bien quienes han servido en estas unidades. Esta prenda, junto al distintivo son los signos de identidad de los mismos.
 
Estas unidades en España nacen en la Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales de Jaca (Huesca), y  en ella se forjaron y se siguen forjando los mandos que las crearon, les dieron continuidad y los que actualmente se encuadran en ellas.
 
Inician su andadura en 1961, de la mano de la Instrucción General 161/125, que establece la creación de dos Unidades de Operaciones Especiales, a título experimental, una en Oviedo y otra en Orense. De su estructura y puesta en funcionamiento se hace responsable al Arma de Infantería.
 
Los excelentes resultados obtenidos por éstas llevó al Mando, a partir de 1966, a la organización de unidades tipo compañía en cada uno de los Regimientos en Armas de las Brigadas de Infantería de la Defensa Operativa del Territorio. Nacen así las Compañías de Operaciones Especiales, de las que se crearon 21, a las que se  les asignan misiones de guerrilla y contraguerilla, y operaciones de guerra subversiva y antisubversiva.
 
Los Oficiales y Suboficiales destinados en ellas debían estar en posesión del Curso de Aptitud para el Mando de Unidades de Operaciones Especiales, y la Tropa se nutriría con el personal voluntario procedente del reemplazo en filas. A título de curiosidad podemos citar que los haberes eran los reglamentarios del personal de Tropa, más un plus diario de 6 pesetas, y de 12 los días que pernoctaban fuera del Cuartel.
 
El género de guerra para el que han de estar preparados, obliga a que tanto mandos como tropa estén sometidos a una instrucción táctica, técnica, moral y física muy rigurosa, que les permita vivir y combatir sin auxilio de los servicios del Ejército.
 
Esto exige un intenso programa de instrucción y adiestramiento con toda clase de ejercicios, lo que conlleva salidas mensuales de 10 días de duración al campo.
 
Durante estas salidas se realizan prácticas de vida y movimiento en montaña, tanto en época estival como invernal. También se instruyen en el manejo y uso de material de buceo  y embarcaciones neumáticas, así como natación en superficie. Los ejercicios de supervivencia son esenciales, pues permiten conocer a fondo la naturaleza que nos rodea y disponer de los recursos que ésta nos ofrece para subsistir. Esto se completa con maniobras y colaboraciones con distintas unidades del Ejército.
 
En 1979 la reorganización del Ejército conlleva la disolución de las Compañías de Operaciones Especiales y el nacimiento de los Grupos, los cuales a su vez dieron paso en 1997 a la organización del Mando de Operaciones Especiales.
 
Esta Unidad, cuyas misiones se han adaptado al modelo OTAN, es la depositaria del legado que desde aquel lejano 1961, han ido acumulando aquellos que buscaron en la Boina Verde un motivo para dar de sí lo mejor que tenían, su amor a España
 
               Joaquín Navarro Méndez
 
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