Sala Historia de la Artillería
Helicoptero BO105
Restos Arqueológicos
Entre los tesoros que alberga el Museo del Ejército, procede reseñar aquellos que tienen su acomodo en el mismo, como el relativo a las Compañías de Mar de Ceuta y Melilla.
Estas unidades conforman una de las muchas paradojas de la historia. Pues no hacen honor al calificativo que las define, toda vez que están integradas en el Ejército de Tierra. No obstante, sus medios y misiones están relacionados con el mar
La más veterana, Melilla, fue organizada por el duque de Medina Sidonia en 1497. Por otra parte, la compañía de Ceuta fue obra del rey de Portugal Juan III en 1548. Esta ciudad pasó a la Corona de España durante el reinado de Felipe II. Ambas fueron dotadas con medios marineros para el cumplimiento de sus misiones.
La compañía de Melilla fue dotada con cuatro Fustas ("buque ligero de remos y con uno o dos palos"), cuyas dotaciones tendrían la consideración de infantería embarcada; se le asignó la responsabilidad de aventar a los piratas que merodeaban por la zona, con intenciones depredadoras hacia esa plaza. Además, se le encarga la misión de impedir que éstos utilicen los peñones próximos como guarida, los cuales fueron ocupados por España, el de Vélez de la Gomera en 1508 y el de Alhucemas en 1673. A tal fin, la compañía dotó de guarnición a los mismos.
Por su parte, en la de Ceuta Felipe II ordenó, en 1586, la construcción de un laúd (embarcación pequeña del Mediterráneo, de un palo con vela latina) para prestar servicios marineros a la plaza. Sin embargo, la dotación de la nave quedaba integrada en las tropas de guarnición en la ciudad. Esta situación se mantuvo hasta que, en 1745, Felipe V ordenó que la unidad ceutí dejara de formar parte de éstas y cobrara personalidad propia como Compañía de Mar.
En 1882, tras unos años en los que dependieron del Ministerio de Marina, regresaron al Ministerio de la Guerra.
La compañía de Ceuta, en 1892, fue integrada en la Milicia Voluntaria de la plaza, de la que formó parte hasta 1916, fecha en la que se disolvió dicha milicia y la Compañía de Mar recuperó su independencia.
Durante la campaña de Melilla (1893-1894) la compañía de mar ubicada en la ciudad tuvo una participación muy activa.
Al constituirse el Protectorado español en Marruecos, la de Ceuta recibió la orden de destacar una de sus secciones a Larache, y una vez organizada la Comandancia General de esta ciudad, dicha sección se constituyó en compañía de mar, enviando a su vez una sección a Arcila.
Situando su base en Villa Sanjurjo, en 1927 se crea la Compañía de Mar del Rif.
Cinco años más tarde, las compañías de mar quedan reducidas a las de Ceuta y Melilla.
Tras la independencia de Marruecos en 1956, se ordena a éstas la organización de una tercera unidad de sus mismas características, cuya base se establecerá en El Aaiún (Sahara) y dependerá de la Jefatura del Sector de ese territorio. Ésta se disolvió una vez España abandonó el Sahara.
En 1987 las Compañías de Mar de Ceuta y Melilla se integran en las Unidades de Apoyo Logístico nº 23 y 24, formando parte de las unidades de transporte IX/23 y IX/24, dotándolas con los buques Martín Posadillo y Capitán Mayoral respectivamente. Con estos llevarán a cabo la responsabilidad de la carga y descarga de los buques propios o de la Armada, que arriban o zarpan de las dos ciudades autónomas, prestando también servicio logístico a los destacamentos de guarnición de los peñones del norte de África.
Ambos buques han sido sustituidos por EL CAMINO ESPAÑOL (A-07) y el YSABEL (A-06).
ARX TOLETUM