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Un cambio de aires

jueves 18 de enero de 2018

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Letonia abre un nuevo escenario internacional para la Brigada X

Hay cambios que hacen más ilusión que otros, y en esto estarán de acuerdo en la Brigada “Guzmán el Bueno” X. Esta unidad es la que ha generado la segunda rotación que España va a aportar a la misión de la OTAN “Presencia Avanzada Reforzada” (eFP, en sus siglas en inglés) en Letonia. Desplegará en el mes de enero dando el relevo a sus compañeros de la Brigada “Extremadura” XI, que fueron los que abrieron este nuevo escenario y que regresan con un balance muy positivo de la experiencia.

Unos y otros comparten un pasado común como brigadas mecanizadas que hacen que esta misión tenga un atractivo especial por el hecho de contar, por primera vez, con sus Leopardo de combate y sus vehículos Pizarro en un ambiente internacional. «El hecho de emplear los medios con los que nos adiestramos a diario ha supuesto una ventaja», reconoce el teniente coronel Tarifa, jefe del contingente. Por eso, muchos sienten que esta misión es la culminación al trabajo de muchos años.

En los últimos tiempos, la Brigada con sede en Córdoba había tenido como único destino internacional el Líbano, donde los más antiguos del lugar han estado hasta en 4 y 5 ocasiones. Por ello es comprensible que tuvieran ganas de «conocer un nuevo escenario, un nuevo país con gente y costumbres diferentes», explica el comandante Jansa, segundo jefe del Grupo Táctico internacional, que cuenta con tres misiones en el país de los cedros. Además, en Letonia, van a tener una gran oportunidad para hacerlo, porque se integran en el Battle Group (BG) más internacional de los cuatro que la OTAN tiene desplegados en los Países Bálticos y Polonia, y bajo mando canadiense, no liderando un sector de la operación. El cambio, no cabe duda, es significativo.

El mayor reto  es lograr la cohesión e interoperabilidad en el BG más internacional

El mayor reto  es lograr la cohesión e interoperabilidad en el BG más internacional. Foto:(DECET)

Combate convencional

El nuevo escenario ha supuesto también novedades en la forma de enfocar la preparación. En esta ocasión, el combate convencional ha tenido más relevancia que en otras misiones donde el control de zona y la lucha contra insurgencia eran los cometidos esenciales. Dentro del adiestramiento en combate generalizado, se ha dedicado un gran esfuerzo a la parte defensiva del combate convencional, puesto que es la línea de acción más probable que pudiera presentarse en Letonia. En ese sentido, puede considerarse «una preparación más amplia», puntualiza el comandante.

Otra faceta en la que se ha profundizado ha sido, por ejemplo, la ciberdefensa. La instrucción y el adiestramiento en esta área y la concienciación de sus peligros ha estado muy presente en la programación del personal militar, que ha tenido que hacer partícipe también a sus familiares y amigos de sus riesgos.

El otro “enemigo” tenido en cuenta ha sido el frío, y cómo afecta a la hora de combatir o en el mantenimiento de los vehículos. No se trata de un factor desconocido para la Brigada, puesto que las fechas de sus despliegues en el Líbano solían coincidir con el invierno y no es raro que nieve, pero, aún así, recibieron unas jornadas de formación para adaptación al frío impartidas por personal de la Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales.

 

Vehiculo pizarro desplegado en Lituania

Vehiculo Pizarro desplegado en Lituania. Foto (DECET)

Una logística diferente

Desde el punto de vista logístico, Letonia supone dar apoyo a una unidad acorazada/mecanizada fuera de territorio nacional. Es un reto nuevo para los especialistas, que tienen que conseguir que el Elemento Nacional de Apoyo (NSE, en sus siglas en inglés) funcione de forma que pueda desplegar un elemento a vanguardia, realizar las labores de apoyo general y asegurar la continuidad del flujo logístico desde territorio nacional. Aspectos como «el comportamiento del material en este escenario de clima frío y las especificidades de su mantenimiento serán clave del éxito a nivel disponibilidad operativa», subraya su jefe, capitán Iglesias.

Atendiendo a estas necesidades, la preparación ha sido completamente distinta a la de otras operaciones, porque se ha pasado del concepto de apoyo logístico a unidades ligero-protegidas en un ambiente semi-desértico (en conflictos asimétricos), al apoyo a una unidad acorazada/mecanizada en un ambiente de frío extremo (en una operación convencional centrada en la defensiva). Esto implica un mayor esfuerzo en mantenimiento, mayores consumos de todas las clases de abastecimiento, y mayores o, al menos, distintas dificultades en el movimiento por las rutas de sostenimiento. 

Desde la Unidad Logística también se ha hecho un gran esfuerzo en complementar la formación de las tripulaciones en sus cometidos como primer escalón de mantenimiento y en la concienciación de la importancia del mantenimiento preventivo.

MBT. Leopardo en la nieve

Leopardo en la nieve  Foto: (DECET)

El viaje inverso

Mientras unos ultiman expectantes los preparativos, entre los que regresan lo que flota en el ambiente es la satisfacción de saberse los primeros: los primeros que han desplegado con medios pesados en la historia española de las misiones en el exterior. Lo hacen después de haber pasado las Navidades con su otra familia, la militar, en unas fechas que han servido para afianzar lazos con sus compañeros de milicia de otros países. En Letonia dejan un pedacito de España y también sus vehículos, que no regresarán con ellos a Badajoz. Pero, lo más importante, es que han podido demostrar sus capacidades, profesionalidad y la capacidad para adaptarse a cualquier tipo de situación, dejando claro que «los militares españoles son gente preparada, disciplinada y con un gran espíritu de sacrificio, que cuenta con unos materiales a la vanguardia de la tecnología», apunta el PAO, capitán Viñegla.

Así han podido demostrarlo en los numerosos ejercicios en los que han participado en los últimos meses. Entre ellos, los más destacados fueron el de integración del Battle Group, que se realizó en agosto, y que sirvió de preparación para el siguiente ejercicio de certificación, donde se declaró la capacidad operativa plena según estándares OTAN. Este BG se integró en octubre en la Brigada de Infantería Mecanizada letona, en un ejercicio que supuso el despliegue de toda la Brigada a varios kilómetros de sus bases, recreando un supuesto táctico defensivo. «Era un escenario nuevo al que no estábamos acostumbrados y hemos conseguido adaptarnos, llegando incluso a crear tendencia», afirma el capitán De Toro, jefe del subgrupo táctico.

M-113 En acción

"TOA" M-113 en accíón Foto: (DECET)

Estos ejercicios han conllevado un enorme esfuerzo de integración. «Las unidades de cada contingente nacional venían certificadas desde sus respectivos países, por lo que el esfuerzo principal estos seis meses ha sido integrar todas esas capacidades en una unidad tipo grupo táctico, capaz de realizar operaciones defensivas de alta intensidad y elevado ritmo», indica el comandante Cardona, 2º jefe del BG.
En todos los momentos importantes, las unidades españolas han demostrado que están a la altura de las mejores de la OTAN y, por eso, el balance de estos casi ocho meses de misión, la primera en la que se han desplegado medios acorazados y mecanizados, les ha dejado un buen sabor de boca. El mismo que confían en traerse los que ahora llegan cargados de ilusión.

Soldados españoles en Letonia

Soldados españoles en LetoniaFoto: (DECET)