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Berriak

viernes 17 de marzo de 2023

Zenbakia: 04

`El respeto y la perseverancia son dos de los valores que más me han marcado´

Conferencia de Ruth Beitia Vila en la Cátedra Cervantes de la Academia General Militar

Salón de Directores de la AGM

Salón de Directores de la AGM

Entrada de la ponente en el salón de actos

Entrada de la ponente en el salón de actos

Visita a la biblioteca histórica de la AGM

Visita a la biblioteca histórica de la AGM

La atleta Ruth Beitia, campeona olímpica de salto de altura en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, ha impartido el pasado jueves 16 de marzo en el salón de actos de la Academia General Militar la conferencia ´Cumpliendo sueños` dentro del ciclo de su Cátedra Miguel de Cervantes. En su intervención ha repasado los principales valores que ha aprendido y aplicado a lo largo de su carrera deportiva, y que además ha extrapolado a otros aspectos de su vida. Ha destacado sobre todo ellos uno en particular: el respeto.

Ruth Beitia se ha referido “al respeto por los rivales y también por los compañeros. Así me educaron, en la igualdad, y que debía tratar a todo el mundo de la misma manera. Es algo que he llevado siempre por bandera”. Este es uno de los principales mensajes que ha trasladado a los cadetes en su conferencia en la AGM, una visita de la que “estoy segura de que me llevo un mayor aprendizaje del que yo pueda transmitir”.

En este sentido, la atleta española ha destacado que es embajadora de la marca Ejército y reservista de honor, por lo que su visita al centro donde se forman todos los oficiales del Ejército de Tierra era muy especial para ella, así como un día que no iba a olvidar nunca.

Junto al respeto, Ruth Beitia también se ha referido a la perseverancia. “Importa si te caes, pero lo más importante es levantarse, parar cinco minutos a analizar dónde estaba el error y continuar, intentando subsanarlo”. Saber ganar y perder, el espíritu de sacrificio y la honradez han sido otros principios de comportamiento que también ha destacado como esenciales para “ser buena persona”.

En relación a la honradez, ha recordado en su charla lo cerca que se quedó de subir al podio en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 al quedar cuarta. El tiempo y el fair play han demostrado después que le impidieron hacerse con la medalla de bronce con trampas. Transmitía con emoción a los cadetes que este hecho le privó: “...del aplauso del público, de ver ondear mi bandera en el podio, y de recibir la respuesta al trabajo de tantos años”.

Con relación a la formación física, la campeona olímpica ha subrayado que “el deporte y los valores asociados al mismo han forjado mi carácter. Tengo la suerte de haber nacido en una familia en la que mis padres decidieron que el deporte debía formar parte de mi educación y de la de mis cuatro hermanos”. Cerró su intervención transmitiendo a los cadetes que “Me levantaba cada día con ganas de ir a entrenar, y así hasta el último día de mi vida como atleta”. Una actitud que refleja en otro campo el tipo de vocación que los cadetes que la escuchaban están llamados a aplicar en su carrera militar.