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Berriak

jueves 3 de marzo de 2022

Zenbakia: 008

La Academia de Artillería en el convento de San Francisco desde hace 160 años

Patio de Orden

Patio de Orden

Agrupación de Alumnos

Agrupación de Alumnos

Campo de instrucción

Campo de instrucción

 Por orden de Carlos III, el Alcázar de Segovia albergaba el Real Colegio de Artillería desde el 16 de mayo de 1764.

El 6 de marzo de 1862, hace 160 años, en el Alcázar de Segovia se originaba un gran incendio, quedando totalmente destruido y tras el incendio, los alumnos se trasladaron al Convento de San Francisco, en Segovia, donde se encuentra actualmente la Academia de Artillería.

Las noticias más remotas referentes a la fundación del convento de San Francisco en la ciudad de Segovia, proceden de Diego de Colmenares, cura de la parroquia de San Juan, que falleció en 1621. Con la desamortización de Mendizábal, algunos conventos y monasterios desamortizados que no pudieron ser vendidos, fueron cedidos al Ministerio de la Guerra para su transformación en cuarteles militares, entre ellos el convento de San Francisco.

Con la llegada de los cadetes, el convento de San Francisco sufrió grandes transformaciones y ampliaciones de sus instalaciones, para adecuarse a las demandas que las circunstancias exigían para mejorar la formación de los alumnos: la anexión de algunas viviendas particulares, o del cuartel de San Antón, que originariamente también era un convento y la ejecución de varios proyectos de construcción de aulas, laboratorios y gabinetes, alojamiento de alumnos y tropa… obras que se llevaron a cabo principalmente en el primer tercio del siglo XX.

De los 11.000 volúmenes de libros ubicados en el Alcázar, solo pudieron salvarse 300; aunque la mayoría de los que se perdieron pudieron reponerse gracias a donaciones y compras. Actualmente hay más de 50.000 volúmenes en la Biblioteca de la Academia de Artillería.

En el convento de San Francisco conviven actualmente en armonía las nuevas tecnologías con las más nobles tradiciones. Casi 200 promociones del Arma de Artillería han pasado su juventud entre los muros del convento de San Francisco, dedicados al estudio de la técnica, la ciencia y la artillería.