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Regimiento de Infantería 'Inmemorial del Rey' nº 1

escudo del Rinf 1

Berriak

viernes 22 de abril de 2022

Zenbakia: 09

Acto de imposición de la corbata Balmis

El general Palacios Zaforteza coloca la corbata el guion del Regimiento

El general Palacios Zaforteza coloca la corbata el guion del Regimiento

El coronel Gutiérrez coloca la corbata al guion del Batallon

El coronel Gutiérrez coloca la corbata Balmis al guion del Batallón

 El pasado 22 de abril el Regimiento “Inmemorial del Rey” se vistió de gala para volver a recibir, casi 100 años después, la imposición de una nueva Corbata Conmemorativa en Operaciones, esta vez como reconocimiento a su apoyo a la lucha contra el COVID-19 en la Operación Balmis, durante el duro inicio de la pandemia que sacudió nuestro país en el año 2020.

Este excepcional e histórico acto, celebrado el Patio de Armas del Cuartel General del Ejército, dio comienzo a las 12.00 horas siendo presidido por el general Segundo Jefe de Estado Mayor del Ejército Carlos Palacios Zaforteza, quien pasó revista a la fuerza en formación y fue el encargado de realizar la imposición de la condecoración al Guión del Regimiento. En el mismo acto, el coronel Jefe del Regimiento de Infantería “Inmemorial del Rey” nº1 Enrique M. Domínguez, impuso otra corbata al Guión del Batallón de Infantería “Guardia Vieja de Castilla”.

La ceremonia militar contó con la participación de la Banda de Guerra, la Unidad de Música, Escuadra de Gastadores, Sección de Honores y dos compañías del Batallón “Guardia Vieja de Castilla”. Toda la fuerza formó ataviada con el uniforme de época de 1908, dándose por concluido el acto tras el desfile de la misma.

Esta corbata se suma a las 23 anteriores que ya honraban la bandera del Regimiento y hablan del glorioso historial militar que, durante siete siglos, el Regimiento, considerado la Unidad militar más antigua del mundo, ha acreditado en una longeva trayectoria iniciada en 1248, siempre al servicio de España. Del devenir de la historia de nuestra nación y de la presencia de la huella hispana en el mundo, en lo que hoy se considera fue la primera globalización, ha sido testigo un Regimiento que ha participado con honor en casi todas las guerras en las que España se ha visto envuelta, desplegando sus fuerzas y plantando sus orgullosos guiones en los campos de batalla de Europa, África y América.

En esta ocasión, la imposición de la condecoración al Regimiento fue por una acción alejada del estruendo de cañones y fusilería, en una misión de apoyo sanitario a las que tampoco ha sido ajena la Unidad. Tal y cómo recordó su coronel Jefe, en la alocución que realizó con motivo de este acto, en 1721, durante el reinado de S.M. Felipe V y siendo coronel del Regimiento  Francisco Miguel de Pueyo, el “Inmemorial”, como siempre presto para la acción allá donde fuera requerido por el mando, “cambió sus quehaceres de combate y participó en el cordón sanitario establecido en la frontera pirenaica a causa de un importante brote epidémico de peste ocurrido en Marsella en el sur de Francia”.

Esa pronta respuesta para el servicio en un apoyo sanitario ha sido dada de nuevo por el Regimiento Inmemorial casi tres siglos después cuando, ante la pandemia mundial del Coronavirus, recibió la orden de participar en la Operación Balmis, el 27 de marzo de 2020. Como ponderó su coronel Jefe ese mismo día el Regimiento, tras recibir la orden de instalar el Puesto de Mando del Cuartel General del Mando Componente Terrestre en el Acuartelamiento del Palacio de Buenavista, centro neurálgico del Ejército de Tierra durante la Operación Balmis, la Unidad estuvo alistada para cumplir con las tareas asignadas en tan solo 48 horas.

Adaptándose de manera rápida y eficaz a las difíciles e inciertas circunstancias que rodearon los primeros momentos de la pandemia, el Regimiento demostró su flexibilidad y celeridad para afrontar la misión asignada por el mando, brindando el apoyo logístico que posibilitó la plena operatividad y funcionamiento de dicho Cuartel General; cometido que fue llevado a cabo por la Unidad de Servicios del Regimiento. El control de acceso a su Puesto de Mando fue asignado a la Unidad de Seguridad y el Batallón de Honores “Guardia Vieja de Castilla”, con el refuerzo de la Unidad de Seguridad, realizó patrullas y actividades de presencia en los distritos de Retiro y Salamanca, brindando apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, la Policía Municipal y a la ciudadanía de Madrid.

Las capacidades y versatilidad de las distintas unidades que conforman el Regimiento de Infantería “Inmemorial del Rey” nº1, le permitieron llevar a cabo diferentes tipos de apoyo. De este modo, la Unidad de Automóviles proporcionó el transporte requerido por el personal del mando del Componente Terrestre y un Equipo de Descontaminación de la Unidad de Servicios Médicos, apoyado por la Unidad de Apoyo y Seguridad, realizó acciones de desinfección en distintas instalaciones civiles como el Centro de Especialidades del Hospital Carlos III, el Centro de Salud Veredilla en Torrejón de Ardoz, la Residencia de Mayores “Nuestra Casa”, en Collado Villalba o la Residencia de Atención a los Mayores “Guadarrama”.

Todo el esfuerzo con el objetivo de prevenir, contener el virus y mitigar el impacto del mismo en la población, se compaginó con el control sanitario del personal del CGE y prestando apoyo en las vacunaciones, acciones llevadas a término por el Servicio Sanitario. A pesar de la carga de trabajo soportada, en momento alguno se descuidó el principal cometido del Regimiento: proporcionar la seguridad, los servicios y los apoyos que precisa a diario el Cuartel General del Ejército para su funcionamiento. El Regimiento fue consciente en todo momento del esfuerzo que la situación requería y respondió con creces dando ejemplo de la vocación de servicio que distingue a milicia y del que históricamente siempre ha hecho gala la Unidad.

La labor de cada uno de los componentes del Regimiento durante la Operación Balmis, animados por su lema “Adelante Inmemorial”, puso una vez más de manifiesto el compromiso de lealtad y plena disponibilidad del Regimiento en el cumplimiento de su deber a la orden del mando, con lealtad a su Majestad al Rey y con el permanente estímulo del principal fin del Ejército: Servir a España.