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Centro de Formación de Tropa Nº1

Escudo CEFOT Nº1

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jueves 5 de diciembre de 2013

Texto no traducido 062

CELEBRACIÓN DE LA PATRONA DE ARTILLERÍA SANTA BÁRBARA

TRACA EN HONOR DE SANTA BÁRBARA

TRACA EN HONOR DE SANTA BÁRBARA

MOMENTO DE LA CELEBRACIÓN

MOMENTO DE LA CELEBRACIÓN

 

          Los artilleros del CEFOT 1 celebraron el día de su patrona Santa Bárbara, amenizando, desde primera hora de la mañana, con sus habituales petardos y tracas. Ataviados del “pañuelo artillero” discurrieron por las instalaciones de la Unidad contagiando con su alegría al resto del personal.
          Como es tradición, se celebró una homilía en honor a la patrona, a la que asistieron los celebrantes y todos aquellos que tuvieron a bien acompañarlos en su día.
          En ella, el celebrante realizó una semblanza de la santa, cuyo culto se popularizó en la Edad media, cuando en los viejos ejércitos europeos se introdujeron las primeras bocas de fuego, como armas de combate. En aquellos tiempos se utilizaban las culebrinas y las bolas de piedra, antecedentes de las sofisticadas piezas de Artillería y armamento de la actualidad.
            De Santa Bárbara, dice la tradición que fue una mujer de extraordinaria belleza física, se había consagrado a Dios abrazando la fe cristiana tan perseguida en aquellos tiempos, fue denunciada por su propio padre acusándola de cristiana, soporto el martirio al que fue sometida con gran entereza moral sin adjurar de Dios, hasta que finalmente su propio padre la decapito, siendo fulminado por un rayo, motivo principal de advocación de patronazgo de los artilleros por el trueno.
            Para terminar, el artillero más caracterizado tomó la palabra para agradecer la asistencia y aprovechar la ocasión para despedir al Coronel con motivo de su próximo relevo en el mando.
            Por último, se recordó la oración del Artillero:
          Gracias Señor, gracias te doy porque me diste la gracia de ser de los primeros. Me diste por tu amor ser lo que soy, me diste la aristocracia de ser solamente un artillero. Bombardas, culebrinas, falconetes, morteros, obuses y cañones. ¡Qué importa si iluminan hasta los cielos enteros con sus bellas explosiones! Sin escudos al amparo mi corazón se embarga de los más bellos sones al oír los disparos, descarga tras descarga, de acerados cañones. Un fuerte, una muralla, parapeto, trinchera, un fortín, un abrigo todo el aire es batalla y explosión artillera en el campo enemigo. No importa vivo o muerto ser general, teniente, Sargento, cabo apuntador o artificiero. Sólo importa, muy cierto, el oficio más bravo de ser solamente hijo de Santa Bárbara y artillero.