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sábado 21 de marzo de 2026

Nombre: 08

Regresan a Melilla los militares del contingente A/I XXIII procedentes de su despliegue en Irak

Recibimiento a pie del avión militar

Recibimiento a pie del avión militar

Reencuentro lleno de orgullo

Reencuentro lleno de orgullo

Emoción de los familiares

Emoción de los familiares

Melilla volvió a latir con fuerza este fin de semana. Entre abrazos largos, lágrimas contenidas y sonrisas que lo decían todo, las familias recibieron con calidez a los militares que han regresado del contingente A/I XXIII, tras varios meses desplegados en zona de operaciones.

El reencuentro tuvo lugar en el aeródromo militar melillense, donde los efectivos fueron recibidos por las familias con muestras de cariño, pancartas y banderas, en un ambiente cargado de emoción y orgullo compartido. La Banda de Guerra del Tercio de la Legión contribuyo a realzar el momento, ya de por sí intenso.

Este contingente ha estado compuesto por personal de la Comandancia General de Melilla (COMGEMEL), integrado mayoritariamente por militares del Tercio “Gran Capitán” 1º de La Legión, junto a efectivos del Regimiento de Caballería nº 10, Regimiento de Artillería Mixto nº 32, Batallón del Cuartel General COMGEMEL, Regimiento de Ingenieros nº 8 y Unidad Logística nº 24.

Su partida tuvo lugar el pasado mes de noviembre, tras un acto de despedida celebrado en el acuartelamiento Millán Astray, presidido por el comandante general de Melilla, Luis Cortés Delgado, en el que ya se puso de relieve la preparación y el compromiso de los militares.

Durante su despliegue, los efectivos han formado parte de la misión de la OTAN en Irak (NMI), cuyo objetivo es contribuir al fortalecimiento de las fuerzas de seguridad iraquíes mediante labores de asesoramiento, formación y apoyo.

En palabras del general, “estamos profundamente orgullosos de la labor que han realizado allí”, subrayando la profesionalidad, la entrega y el compromiso demostrados durante su estancia en la zona de operaciones. Tras el acto de recibimiento, para romper filas se recitaron el Espíritu del Legionario y el Espíritu de la Muerte, poniendo un cierre cargado de tradición, emoción y orgullo a la bienvenida.

El regreso se produce tras meses de exigente servicio lejos de casa, en los que la preparación, la disciplina y el espíritu de unidad han sido determinantes. Como ya se apuntó en su despedida, los militares regresan con la satisfacción del deber cumplido hasta el momento, reflejo del compromiso y la profesionalidad demostrados en Zona de Operaciones.

Una vez más, Melilla evidencia el firme y cercano vínculo que la une a sus Fuerzas Armadas, presente tanto en la despedida como en el reencuentro.