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Una Misión en el Corazón

viernes 17 de abril de 2015

Nombre: 06

Fin de la Misión en Bosnia - Herzegovina

La vuelta, este mes, de los últimos militares españoles desplegados en Bosnia-Herzegovina pone fin a 23 años de misión del Ejército español en el país balcánico. Una misión que marcó un hito y ha dejado huella en el corazón de muchos de los que allí trabajaron

 

Placa conmemorativa de las bajas españolas en Bosnia-Herzegovina; se encuentra situada en la base “Camp Butmir” de Sarajevo

Placa conmemorativa de las bajas españolas en Bosnia-Herzegovina; se encuentra situada en la base 'Camp Butmir' de Sarajevo

UNPROFOR (1992-1995)

Fue una de las operaciones más complejas acometidas por la ONU: la Fuerza de Protección de Naciones Unidas (UNPROFOR) en Bosnia-Herzegovina. En ella, España tuvo una participación muy importante, tanto cuantitativa como cualita- tivamente. Fue la primera misión en la que el Ejército español par- ticipó con un contingente elevado de efectivos durante un periodo de tiempo amplio —anteriormente había desplegado en Iraq, en el marco de la misión “Provide Comfort”, de apoyo a los refugiados iraquíes de origen kurdo, con 586 militares y durante unos meses—. Además, supuso para muchos su primera experiencia de despliegue en un teatro de operaciones real. Por todas estas circunstancias, la misión en Bosnia-Herzegovina marcó un hito para el Ejército de Tierra y ha quedado grabada en el corazón de muchos de sus componentes.

Patrula a su paso por el bulevar de Mostar

El control de las operaciones pasó de Naciones Unidas a la OTAN

IFOR (1995-1996)

Como consecuencia del alto el fuego de octubre de 1995, y el Acuerdo de París, UNPROFOR dio paso a la Fuerza de Implementación de la OTAN (IFOR), a partir de diciembre de ese mismo año. Además del traspaso del control operacional, se autorizó a la Alianza Atlántica a recurrir al uso de la fuerza en caso necesario.
El comandante Jorge Sánchez estuvo en cinco ocasiones desplegado en Bosnia-Herzegovina; la primera de ellas, en 1996 con la SPABRI II: «Era la primera vez que estaba en un teatro de operaciones real y estaba muy ilusionado; era un joven oficial deseoso de poner su granito de arena en favor de una población que estaba, literalmente, machacada por la guerra. Era muy importante imbuirse de los usos culturales del lugar, para no meter la pata con la población civil. Lo que más llamó mi atención fue el alto nivel de corrupción existente en la población y entre los líderes de unidades paramilitares; era un auténtico submundo».

Vehículo de Exploración de Caballería (VEC) en misión

Poco a poco se logró estabilizar la zona

SFOR (1996-2004)

Un año más tarde, IFOR se transforma en Fuerza de Estabilización de la OTAN (SFOR). Esta mantiene misiones parecidas, con menor número de efectivos totales, pero mayor presencia de elementos de cooperación cívico-militar. Esta transición la cuenta el teniente coronel Pedro Sebastián de Erice: «Para mi sección solo supuso un cambio de brazalete, porque el trabajo que hacíamos era el mismo. La diferencia la comprobé cuando volví en 2002: la estabilización se había logrado, ya no sufríamos ataques; seguía habiendo mucha presencia (militar), pero se realizaba más apoyo a la población civil, sobre todo a la de los reasentamientos».

Respecto a lo que representó Bosnia-Herzegovina para él como experiencia profesional y personal, el teniente coronel afirma con rotundidad: «Nunca se me olvidará. Ahora salir de misión es lo normal, pero entonces era lo más, lo que todos estábamos esperando: una misión internacional mandando tu unidad... ¡Qué más puede esperar un militar! Así mismo, era un escenario en el que había tensión; tras el ataque a un BMR en Mostar, se endurecieron muchísimo los ritmos de patrulla; en general, fue una misión muy dura. Lue- go, Iraq o Afganistán la superaron; pero entonces, para nosotros, fue absolutamente increíble».

EUFOR-Althea (2004-2015)

Para asegurar el cumplimiento de los aspectos militares de los Acuerdos de Dayton,la Unión Europea lanzó la operación “EUFOR-Althea” en 2004, con el respaldo de la Resolución 1575 del Consejo de  Seguridad de la ONU, que  fue prorrogada sucesivamente. Otro objetivo de esta misión fue colaborar con el Tribunal Internacional para la antigua Yugoslavia en la detención de personas acusadas por crímenes de guerra. Dos años después, la UE comenzó a reducir la presencia militar en Bosnia-Herzegovina, si bien aún era importante. Ya en 2010 se pasó de una misión ejecutiva a otra no  ejecutiva, de adiestramiento y asesoramiento al Ministerio de Defensa y las Fuerzas Armadas de Bosnia-Herzegovina. España aportó un equipo de asesoramiento empotrado, con sede en Travnik, y diversos puestos en los cuarteles generales de EUFOR y OTAN.

Para  asegurar el cumplimiento de los aspectos militares de los Acuerdos de Dayton, la Unión Europea lanzó la operación “EUFOR-Althea” en 2004, con el respaldo de la Resolución 1575 del Consejo de Seguridad de la ONU, que fue prorrogada sucesivamente. Otro objetivo de esta misión fue colaborar con  el Tribunal Internacional para la antigua Yugoslavia en la detención de personas acusadas por crímenes de guerra. Dos años después, la UE comenzó a reducir la presencia militar en Bosnia-Herzegovina, si bien aún era importante. Ya en 2010 se pasó de una misión ejecutiva a otra no ejecutiva, de adiestramiento y asesoramiento al Ministerio de Defensa y las Fuerzas Armadas de Bosnia-Herzegovina. España aportó un equipo de asesoramiento empotrado, con  sede  en Travnik, y diversos puestos en los cuarteles generales de EUFOR y OTAN.

El brigada Miguel A. González-Vera estuvo desplegado, en 2009, en la Célula  Nacional de Inteligencia en Sarajevo. Anteriormente había participado en otras misiones en el país balcánico en 1995, 1999 y 2000. Por eso puede contar sus sensaciones de la evolución de la situación: «Al llegar en 2009, y ver la progresión, sentí que no se había perdido el tiempo; que se había hecho un trabajo y se había hecho bien. Los signos de la guerra seguían siendo patentes, pero no  tan obvios. ¡Incluso había turistas (de verdad)!,porque antes los militares extranjeros éramos  los únicos “turistas” que había».

En cuanto a lo que  supuso para él participar en una misión internacional por primera vez, asegura que pudo «experimentar un orgullo enorme por representar a mi país, acompañado de  un sentimiento de responsabilidad enorme. Era un reto, pues ibas a poner en práctica todo aquello en lo que te habías estado instruyendo durante años. También significó la primera separación de la familia en estas circunstancias; vivir el compañerismo de una manera más  estrecha y la forja de amistades para siempre; el comprobar que puedes llegar a vivir con  normalidad una situación excepcional, los “morterazos”, los  tiros...».  Además, el brigada observa que Bosnia-Herzegovina «nos sirvió para sacudirnos los complejos y comprobar que no teníamos ningún problema para amoldarnos a un procedimiento operativo multinacional».
 

 

  El Stari Most (Puente Viejo), en la ciudad de Mostar, es el símbolo de la reconstrucción de un país

El Stari Most (Puente Viejo), en la ciudad de Mostar, es el símbolo de la reconstrucción de un país